Fin de año abre oportunidad para comprar vivienda en CDMX
El cierre de año abre oportunidades para comprar vivienda en CDMX. Conoce los precios, retos para compradores primerizos y gastos antes de escriturar.

Comprar una primera vivienda en la Ciudad de México representa un desafío para quienes buscan construir un patrimonio, principalmente por el incremento de los precios inmobiliarios y la diferencia entre el costo de los inmuebles y el crecimiento de los ingresos familiares. Sin embargo, los últimos meses del año pueden abrir una ventana de oportunidad para quienes cuentan con recursos adicionales y buscan adquirir un departamento.
El aguinaldo, los bonos laborales y los fondos de ahorro representan ingresos que pueden destinarse a reunir el enganche, reducir el monto del crédito hipotecario o cubrir parte de los gastos asociados con la compra de una propiedad.
A esta posibilidad se suma el comportamiento comercial de las desarrolladoras inmobiliarias, que durante noviembre y diciembre suelen impulsar la venta de sus inventarios para cumplir sus objetivos anuales. Esto puede traducirse en promociones, beneficios adicionales y condiciones comerciales especiales para los compradores.
No obstante, aprovechar estas oportunidades requiere analizar la capacidad financiera y conocer los costos reales de adquirir una vivienda, especialmente cuando se trata de la primera compra.
El precio de la vivienda supera el crecimiento de los ingresos
El acceso a una propiedad en la capital enfrenta una presión importante por el encarecimiento del mercado residencial. De acuerdo con el Índice de Precios de la Vivienda de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), durante el primer semestre de 2026 los precios de las viviendas adquiridas mediante crédito hipotecario aumentaron 7.9% a nivel nacional y 4.6% en el Valle de México.
La diferencia entre el costo de los inmuebles y la capacidad económica de los hogares también representa un desafío. BBVA Research reportó que entre 2016 y 2025 los precios de la vivienda en México aumentaron 108.5%, mientras que los ingresos de los hogares crecieron apenas 25 por ciento.
En la Ciudad de México, el costo de adquisición es todavía mayor. La SHF ubicó el precio promedio de una vivienda financiada en 4.28 millones de pesos durante el segundo trimestre de 2026, más del doble del promedio nacional, que fue de 1.9 millones de pesos.
Así, este escenario obliga a los compradores, particularmente a quienes buscan adquirir su primer departamento, a comparar alternativas y evaluar qué características pueden obtener de acuerdo con su presupuesto.
Aguinaldo y promociones: cómo aprovechar el cierre de año
El último trimestre puede favorecer a quienes buscan comprar vivienda por la coincidencia de dos factores: los ingresos adicionales de los trabajadores y las estrategias comerciales de las desarrolladoras.
De acuerdo con el historial de QuieroCasa, más de 30% de las ventas anuales de la empresa suele concentrarse durante los últimos tres meses del año. En este periodo, algunas desarrolladoras buscan colocar viviendas disponibles o en etapas avanzadas de construcción antes de actualizar sus inventarios y listas de precios al inicio del siguiente ejercicio.
Juan Carlos Arce, director de Marketing de QuieroCasa, explicó que los recursos adicionales pueden utilizarse para fortalecer la aportación inicial y disminuir las necesidades de financiamiento.
“Para quienes buscan adquirir su primera vivienda, uno de los principales retos es reunir el enganche sin comprometer su estabilidad financiera. El cierre de año puede representar una oportunidad para aprovechar ingresos adicionales, como bonos, aguinaldos o fondos de ahorro, y destinarlos a la compra de un inmueble. Una aportación inicial mayor puede reducir el monto del crédito requerido y, dependiendo de sus condiciones, las mensualidades futuras”, explica.
La desarrolladora también identifica un cambio en el comportamiento de los compradores, quienes ahora comparan más alternativas y prestan mayor atención al enganche, las mensualidades, la conectividad, la seguridad y la funcionalidad de los departamentos.
Compradores primerizos: los principales retos para adquirir vivienda
Uno de los obstáculos más importantes para quienes compran por primera vez es reunir el enganche y contar con recursos suficientes para cubrir los gastos adicionales de la operación.
En la Ciudad de México, los gastos de escrituración pueden representar entre 4% y 9% del valor de la propiedad, una cantidad que debe contemplarse desde el inicio del presupuesto y que se suma al enganche y al financiamiento hipotecario.
Otro aspecto es evitar que la mensualidad comprometa las finanzas personales. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que el pago mensual de una hipoteca no supere aproximadamente entre 30% y 40% de los ingresos mensuales.
La edad también muestra la participación de nuevos compradores en el mercado. Según datos de QuieroCasa, 35% de las operaciones concretadas por la desarrolladora durante 2026 corresponde a personas de entre 25 y 38 años.
Además, existen diferentes alternativas de financiamiento. La compañía reporta que alrededor de 13% de sus ventas durante el último año se financió mediante créditos COFINAVIT y FOVISSSTE, mientras que estos esquemas representaron 18% de las escrituraciones.
Departamentos pequeños y bien conectados, una alternativa para compradores primerizos
También el presupuesto disponible influye en el tipo de vivienda que buscan los compradores. En la Ciudad de México, los departamentos de superficies más compactas representan una alternativa para quienes necesitan equilibrar precio, ubicación y funcionalidad.
De acuerdo con los registros de QuieroCasa, 74% de los departamentos vendidos por la compañía durante 2026 tiene una superficie de 80 metros cuadrados o menos. De ese universo, 41% corresponde a unidades de menos de 60 metros cuadrados.
En cuanto a las zonas donde la desarrolladora concentra sus operaciones, las alcaldías Cuauhtémoc representan 30% de sus compras, Iztacalco 22% y Venustiano Carranza 19%. Estas cifras corresponden exclusivamente a las operaciones de la empresa y no representan la distribución de la demanda de toda la Ciudad de México.
Para Juan Carlos Arce, la primera adquisición inmobiliaria no necesariamente debe centrarse en conseguir la mayor superficie posible, sino en encontrar una propiedad que responda a las necesidades y posibilidades económicas del comprador.
“Comprar una primera vivienda no necesariamente significa adquirir el departamento más grande, sino encontrar el que mejor responda a las necesidades y posibilidades de cada persona. Un departamento de entre 60 y 80 metros cuadrados, con una distribución funcional y ubicado en una zona bien conectada, puede ofrecer una solución habitacional completa, con espacios adecuados para la vida cotidiana y un mejor aprovechamiento del presupuesto. Lo importante es evaluar no solamente el precio y los metros cuadrados, sino también la ubicación, los servicios cercanos, la calidad del desarrollo y su potencial de valorización a largo plazo”, concluye.
Texto: Eunice Martínez


